Michel Rolland, uno de los más influyentes enólogos y winemakers del mundo, con bodega propia en Mendoza, celebró la llegada de los vinos en envases de lata.

“El vino está necesitando una nueva historia y la lata puede ser esa historia”

“El vino quizá esté necesitando una nueva historia. Y la lata puede ser esa historia. Pero si hablo del vino en lata aquí, en Bordeaux, me van a tratar de loco. Pero siempre el mercado tiene la razón, y hay que estar abierto a las nuevas tendencias de los jóvenes”.

Quien formula la afirmación es nada menos que el célebre winemaker francés Michel Rolland (72 años), en una entrevista publicada por el portal de noticias mendocino Ecocuyo. Rolland presentó virtualmente su blend “Clos De Los Siete 2017” desde su casa de Bordeaux, Francia, con periodistas invitados que lo degustaron en simultáneo a través de Zoom.

Michel Rolland (24/12/1947) es considerado uno de los enólogos más importantes del planeta y referente mundial en Enología.

El francés es consultor en su ciudad, Bordeaux, y desde allí ha asesorado a más de 100 bodegas en 13 diferentes países.

Se formó bajo la tutela de enólogos como Pierre Sudraud, Pascal Ribéreau-Gayon, Jean Ribéreau-Gayon, y Émile Peynaud. Dueño de un singular estilo, polémico e influyente, Rolland ha recibido un sinnúmero de reconocimientos.

En 1988 se estableció en Cafayate, Salta, para asesorar y participar en la vinificación de la bodega de Arnaldo Etchart.

Diez años más tarde, en 1998, descubrió un páramo en Vista Flores, Tunuyán, y estableció allí junto a otros inversionistas franceses El Clos de los Siete.

En el predio de 850 hectáreas del valle de Uco están erigidas cinco bodegas de capitales franceses, cuatro de las cuales (Monteviejo, Rolland, Cuvelier y Diamandes) aportan sus productos para realizar el vino que Rolland presentó online. Su corte y dirección técnica está supervisada directamente por el famoso enólogo francés.

Fuera de protocolo, Michel Rolland analiza sin complejos ni prejuicios, las nuevas tendencias: “Es una buena idea tratar de conquistar los paladares más jóvenes, porque el futuro es mejor. Hay que convencerlos de seguir tomando vino y de cambiar un poco de costumbre de consumo. Creo que es el trabajo de todos.  Buscar el producto que va a convencer a la juventud lleva tiempo. Un día va a salir”.

Fuentes: Ecocuyo y Filo News